
Si estás buscando qué ver en Pokhara, pronto descubrirás que esta ciudad es mucho más que la puerta de entrada a los Annapurnas. Situada a orillas del lago Phewa y rodeada de un paisaje espectacular, es uno de los destinos más bonitos y tranquilos de Nepal.
Hay lugares que visitas y lugares que, de alguna manera, te encuentran.
Mi viaje por India y Nepal duró un mes y medio y, entre todos los destinos que recorrí, hubo uno que consiguió algo que no esperaba: hacerme bajar el ritmo. Ese lugar fue Pokhara.
Llegué con una amiga y, desde el primer momento, sentí que tenía algo especial. No era solo el paisaje, el lago Phewa o las montañas al fondo. Era la combinación de todo: el ambiente tranquilo, la forma de vida pausada y esa sensación difícil de explicar que hacía que no tuviera ganas de marcharme.
Pokhara fue uno de esos destinos que no necesitas llenar de planes para disfrutarlo. A veces bastaba con caminar junto al lago, sentarse a contemplar el paisaje o dejar pasar el tiempo sin mirar el reloj.
En esta guía te cuento qué ver en Pokhara, los lugares que no deberías perderte y comparto mi experiencia para ayudarte a disfrutar de una ciudad que, todavía hoy, sigue siendo uno de mis mejores recuerdos de Nepal.

Mapa de Nepal: Pokhara en rojo
Qué ver en Pokhara
Pokhara no es una ciudad para recorrer deprisa. Su encanto no está únicamente en sus monumentos, sino en el ambiente que se respira en cada rincón.
Estos son los lugares que considero imprescindibles para un primer viaje a Pokhara.
El lago Phewa: el verdadero corazón de Pokhara
Si hay un lugar que representa la esencia de Pokhara, ese es el lago Phewa.
Cuando pienso en esta ciudad, no recuerdo únicamente sus montañas, sus templos o sus calles. Lo primero que aparece en mi memoria es el lago: sus aguas tranquilas, las pequeñas barcas de colores, las vistas de los Annapurnas y, sobre todo, esa sensación de calma que me acompañó durante los días que pasé allí. Paseé por su orilla una y otra vez a diferentes horas del día.
Creo que esa es una de las cosas más especiales de Pokhara: no tienes la sensación de estar visitando un lugar, sino de estar formando parte de él.
El lago tenía algo difícil de explicar. No era solo que fuera bonito; era la energía que se respiraba alrededor. Las personas paseando tranquilamente, los pequeños restaurantes junto al agua, los viajeros descansando después de sus rutas y ese ritmo pausado que invitaba a quedarse un día más.
Durante mi estancia volví una y otra vez al lago, como si aquel rincón tuviera algo que me llamaba.
Aunque muchas personas llegan a Pokhara pensando en trekkings y grandes aventuras por el Himalaya, para mí uno de los mejores planes fue precisamente el más sencillo: caminar junto al lago sin ninguna prisa.
La zona de Lakeside, situada junto al Phewa Lake, es el corazón de la ciudad. Aquí encontrarás cafeterías con terrazas, pequeños restaurantes, tiendas de artesanía, alojamientos para todos los presupuestos y un ambiente relajado que invita a quedarse mucho más tiempo del previsto.
Mi consejo es que no conviertas el lago Phewa en una visita rápida para hacer una fotografía y continuar con la ruta. Dedícale tiempo. Si vas a pasar varios días en Pokhara, vuelve en distintos momentos del día. La luz cambia constantemente y el ambiente también.
Por la mañana reina una tranquilidad casi absoluta. A medida que avanza el día las terrazas comienzan a llenarse de viajeros y, al atardecer, el reflejo de las montañas sobre el agua convierte el paisaje en una de las estampas más bonitas de Nepal.
Creo que el mayor atractivo del lago Phewa no es hacer una actividad concreta, sino permitirse el lujo de no hacer nada durante un rato. Sentarse frente al agua, observar el ir y venir de las barcas o simplemente disfrutar del paisaje termina convirtiéndose en uno de esos recuerdos que permanecen mucho tiempo después del viaje.
💡 Mi consejo
Reserva una tarde sin planes. Camina junto al lago, siéntate en un banco o en una cafetería y simplemente disfruta del momento. En un viaje con tantos estímulos como Nepal, encontrar un lugar donde parar también forma parte de la experiencia.

Lago Phewa en Pokhara
Los Annapurnas al despertar
Además del lago, Pokhara tiene otro regalo que convierte el paisaje en algo todavía más especial: las vistas de los Annapurnas.
Durante mi estancia tuve la suerte de ver las montañas completamente despejadas en muchas ocasiones, especialmente al despertar y tomarte un café con estas vistas es algo que no se paga con dinero, ¡menuda maravilla!.
Mi alojamiento tenía vistas al lago, así que muchas mañanas la primera imagen del día era precisamente esa: el Phewa Lake frente a mi y, al fondo, la silueta de los Annapurnas apareciendo entre la luz de la mañana.
Es difícil explicar la sensación de empezar el día así.
Después de abrir los ojos no hacía falta hacer nada más. A veces bastaba con quedarse unos minutos observando el paisaje y disfrutando de ese momento.
Quizá por eso Pokhara consiguió atraparme tanto.
No fue únicamente por todo lo que había que ver, sino por esos pequeños instantes que nunca aparecen en ninguna lista de imprescindibles.
💙 Mi experiencia
Hay lugares que recuerdas por una fotografía concreta o por una actividad que hiciste. Pokhara no es así para mí. Lo que recuerdo es una sensación: la tranquilidad del lago Phewa, los paseos sin rumbo y esos momentos al despertar viendo los Annapurnas al fondo.
Navegar por el lago y visitar el templo Tal Barahi
Pasear en barca por el lago es una de las actividades más populares de Pokhara y una forma diferente de disfrutar del sitio. Desde la orilla es imposible no fijarse en las pequeñas barcas de colores que cruzan continuamente el Phewa Lake llevando viajeros hasta el templo Tal Barahi, situado sobre una pequeña isla en el centro del lago.
Este templo hinduista, dedicado a la diosa Barahi, es uno de los lugares religiosos más importantes de Pokhara y una visita muy sencilla que puede combinarse perfectamente con un paseo en barca.
Además de visitar el templo, navegar por el lago permite contemplar Pokhara desde otra perspectiva y, si el cielo está despejado, disfrutar del reflejo de los Annapurnas sobre el agua.
Si decides alquilar una barca, intenta hacerlo a primera hora de la mañana o al final de la tarde. Además de evitar las horas de más calor y de mayor afluencia de visitantes, la luz suele ser mucho más bonita para hacer fotografías.

Barcas tradicionales en el lago Phewa en Pokhara
💡 Mi consejo
Aunque no hagas el paseo en barca, no te preocupes. El verdadero encanto del lago Phewa también está en caminar junto a él, observar la vida cotidiana y disfrutar de la calma que transmite este lugar.
⭐ ¿Merece la pena visitar el lago Phewa?
Sin ninguna duda. Incluso si no alquilas una barca ni visitas el templo, el lago Phewa es el gran protagonista de Pokhara y uno de esos lugares que terminan formando parte de tus recuerdos mucho después de regresar a casa.
«A veces el mejor plan consiste simplemente en sentarse frente al lago y dejar pasar el tiempo.»
Sarangkot: el mejor mirador de los Annapurnas
Si es tu primera vez en Nepal, creo que merece la pena reservar una mañana para subir a Sarangkot. Este mirador es uno de los lugares más famosos de Pokhara y una de las excursiones más recomendadas para quienes desean contemplar el Himalaya desde una perspectiva privilegiada.
Situado sobre una colina a pocos kilómetros de la ciudad, Sarangkot es especialmente conocido por sus amaneceres. En los días despejados, las primeras luces del día iluminan poco a poco las cumbres de los Annapurnas y crean una de las imágenes más espectaculares de Nepal.
Aun así, hubo algo que me sorprendió mucho durante mi estancia en Pokhara. No era necesario subir hasta un gran mirador para disfrutar de las montañas.
Desde la propia ciudad pude contemplar los Annapurnas en numerosas ocasiones y, especialmente, desde mi alojamiento junto al lago. Cada mañana despertaba con esa silueta blanca apareciendo poco a poco detrás del lago Phewa.
Quizá por eso tengo un recuerdo tan especial de Pokhara. La montaña aparecía cuando menos lo esperaba, sin necesidad de buscar el momento perfecto.

Vistas de los Annapurnas desde Pokhara
💡 Mi consejo
Si tienes varios días en la ciudad, intenta reservar una mañana para subir a Sarangkot. El tiempo en Nepal cambia rápidamente y contar con cierta flexibilidad aumenta las posibilidades de disfrutar de un amanecer completamente despejado.
⭐ ¿Merece la pena?
Creo que Sarangkot merece formar parte de cualquier ruta por Pokhara, especialmente si es tu primera vez en Nepal y quieres contemplar una de las panorámicas más famosas del Himalaya.
World Peace Pagoda: una de las mejores vistas de Pokhara
Situada en lo alto de una colina, al otro lado del lago Phewa, la World Peace Pagoda es uno de los lugares más conocidos de Pokhara y uno de los mejores miradores de la ciudad.
Esta estupa budista fue construida como símbolo de paz y ofrece unas vistas panorámicas espectaculares del lago, de Pokhara y, cuando el cielo está despejado, de toda la cordillera de los Annapurnas.
La World Peace Pagoda es una de las excursiones más populares de Pokhara, un lugar que encaja perfectamente con la esencia tranquila de la ciudad.
Muchos viajeros combinan la visita con un paseo en barca por el lago y una caminata hasta la cima, convirtiéndola en una excursión muy completa.

World Peace Pagoda
💡 Mi consejo
Intenta visitar la pagoda en un día despejado. Las vistas dependen mucho de la visibilidad y merece la pena esperar unas horas o incluso otro día si las montañas permanecen ocultas entre las nubes.
⭐ ¿Merece la pena?
Creo que sí.
Aunque no sea el principal motivo para visitar Pokhara, ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad y es una excursión muy recomendable si dispones de varios días.
Más allá de los lugares turísticos: una experiencia que nunca olvidaré
Aunque Pokhara es conocida por el lago Phewa, los Annapurnas y por ser el punto de partida de algunos de los trekkings más famosos de Nepal, una de las experiencias que más recuerdo de mi paso por la ciudad no aparece en ninguna lista de lugares imprescindibles.
Durante mi estancia en Katmandú conocí a un chico nepalí que me invitó a visitar a su familia en un pequeño pueblo cercano a Pokhara.
El camino hasta allí ya fue parte de la aventura. Atravesamos zonas mucho más rurales, rodeadas de terrazas de arroz y pequeños caminos que mostraban un Nepal completamente diferente al que había conocido hasta ese momento. Era una oportunidad para descubrir la vida cotidiana lejos de las zonas más turísticas.
Al llegar a casa de su familia vivimos uno de esos momentos que hacen que un viaje se convierta en algo mucho más especial.
Nos recibieron con una hospitalidad increíble y compartimos la comida con ellos, sentados en el suelo y comiendo con la mano, tal y como es habitual en muchas familias nepalíes. No era una actividad organizada ni una experiencia preparada para turistas. Simplemente estábamos compartiendo unas horas con personas que nos habían abierto las puertas de su hogar. Precisamente por eso fue una de las experiencias más auténticas que viví durante todo el viaje.
Fue uno de esos momentos que te recuerdan que viajar no consiste únicamente en visitar monumentos o paisajes espectaculares. A veces los recuerdos más valiosos nacen de una conversación, de una invitación inesperada o de una comida compartida.
La vuelta también terminó convirtiéndose en una pequeña aventura.
En un tramo del recorrido tuvimos la oportunidad de subir al techo del autobús. Hoy puede parecer una imagen sorprendente, pero en aquel momento fue una experiencia divertida e inesperada que todavía recuerdo con una sonrisa.
Sentada allí arriba, viendo desfilar los arrozales y las montañas mientras el autobús avanzaba lentamente por la carretera, comprendí que muchas veces los mejores recuerdos no aparecen en ninguna guía de viaje.

Compartiendo una comida con una familia nepalí cerca de Pokhara
💙 Mi experiencia
De Pokhara no solo recuerdo el lago, los Annapurnas o sus paisajes. Recuerdo también a las personas que aparecieron en el camino y que me permitieron conocer un Nepal mucho más cercano y auténtico.
Porque muchas veces los mejores recuerdos de un viaje no están en los lugares que aparecen en una guía, sino en las historias que surgen cuando te abres a conocer a otras personas.
¿Cuántos días dedicar a Pokhara?
Aunque muchos viajeros pasan por Pokhara únicamente como punto de partida para realizar algún trekking por los Annapurnas, mi recomendación es no verla como una simple parada en el camino.
Yo pasé cinco o seis días en la ciudad y, mirando atrás, creo que fue una de las mejores decisiones del viaje. Después del ritmo intenso de India y de recorrer diferentes lugares de Nepal, encontrar una ciudad con tanta tranquilidad fue casi una necesidad.
Pokhara es un lugar para disfrutar sin prisas.
Puedes dedicar un día a conocer sus principales atractivos, otro a visitar algún mirador o hacer una excursión, pero creo que lo mejor aparece precisamente cuando dejas espacio para improvisar.
Caminar junto al lago, entrar en una cafetería sin mirar el reloj, sentarte frente al agua o simplemente observar cómo transcurre la vida alrededor del Phewa Lake también forman parte del viaje.
Pokhara no es solo lo que haces, sino la forma en que consigue hacerte sentir.
Hay destinos donde llenas cada hora del día con actividades y otros donde descubres que el mejor plan consiste en no tener ningún plan.
Pokhara pertenece claramente a este segundo grupo.
💡 Mi consejo
Si tu itinerario por Nepal te lo permite, dedica al menos tres días completos a Pokhara. Si puedes quedarte cinco o seis, disfrutarás mucho más de su ambiente y entenderás por qué tantos viajeros terminan enamorándose de esta ciudad.
Dónde alojarse en Pokhara
La mejor zona para alojarse en Pokhara es, sin duda, Lakeside, el barrio situado junto al lago Phewa.
Aquí se concentran la mayoría de hoteles, guesthouses, cafeterías, restaurantes y agencias de viaje, además de ser el mejor punto de partida para recorrer la ciudad caminando.
Durante mi estancia elegí un alojamiento situado en una calle ligeramente elevada, muy cerca del lago. Hoy no recuerdo su nombre, pero sí recuerdo perfectamente las vistas.
Cada mañana despertaba viendo el lago Phewa y, cuando el cielo estaba despejado, los Annapurnas aparecían al fondo creando una de las imágenes más bonitas que recuerdo de todo el viaje.
Fue uno de esos pequeños detalles que terminaron haciendo que Pokhara resultara todavía más especial.
Creo que elegir bien el alojamiento cambia completamente la experiencia.
Más allá de tener un hotel bonito, lo realmente importante es poder salir caminando, llegar al lago en pocos minutos y sentir que formas parte del ritmo tranquilo de la ciudad.
💡 Mi consejo
Busca un alojamiento con vistas al lago Phewa. No hace falta que sea un hotel de lujo; despertarte viendo el lago y, con un poco de suerte, los Annapurnas al fondo, es una de esas experiencias que recordarás durante mucho tiempo.
También intentaría elegir una calle algo más tranquila, sin alejarme demasiado de Lakeside. Así podrás disfrutar del ambiente durante el día y descansar mejor por la noche.
Información práctica para visitar Pokhara
Después de compartir mi experiencia, creo que también es importante dejar reunida toda la información práctica que me hubiera gustado conocer antes de llegar.
Porque aunque Pokhara es una ciudad donde apetece dejarse llevar y disfrutar sin horarios, conocer algunos detalles puede ayudarte a organizar mejor el viaje.
Cómo llegar a Pokhara
Pokhara es la segunda ciudad más visitada de Nepal y llegar hasta allí resulta bastante sencillo.
La opción más habitual es hacerlo desde Katmandú, ya sea por carretera o en avión.
En autobús
La mayoría de viajeros elige el autobús turístico, que conecta ambas ciudades en un trayecto de unas 7 u 8 horas aproximadamente, dependiendo del tráfico y del estado de la carretera.
Aunque puede hacerse largo, para mí también forma parte del viaje. Durante el recorrido atraviesas pequeños pueblos, ríos, terrazas de cultivo y montañas que permiten conocer una cara mucho más auténtica de Nepal.
En avión
Si dispones de pocos días o prefieres evitar tantas horas por carretera, también existen vuelos diarios entre Katmandú y Pokhara.
El trayecto dura apenas media hora y, si el tiempo acompaña, las vistas del Himalaya desde el avión pueden ser espectaculares.
💡 Mi consejo
Si viajas con tiempo, elegiría el autobús para disfrutar del paisaje y conocer mejor el país. Si tu ruta es corta, el avión puede ayudarte a aprovechar mucho más los días.
Mejor época para visitar Pokhara
Aunque Pokhara puede visitarse durante todo el año, el clima influye mucho en la visibilidad de los Annapurnas. Si tu ilusión es contemplar las montañas completamente despejadas, conviene elegir bien la época del viaje.
Otoño (octubre y noviembre)
Es la temporada más recomendable. Después del monzón el aire suele estar limpio y las vistas del Himalaya son impresionantes. Además, las temperaturas resultan muy agradables para pasear por la ciudad o realizar excursiones.
Primavera (marzo y abril)
Otra época excelente para viajar. El clima sigue siendo agradable y los paisajes se llenan de color gracias a la floración de los rododendros, la flor nacional de Nepal.
Monzón (junio a septiembre)
Durante estos meses las lluvias son frecuentes y las montañas permanecen ocultas muchos días entre las nubes. A cambio, los paisajes aparecen especialmente verdes y exuberantes.
Invierno (diciembre a febrero)
Las temperaturas bajan, sobre todo durante la noche, pero cuando el cielo está despejado las vistas de los Annapurnas son espectaculares.
💡 Mi consejo
Si quieres aumentar las posibilidades de ver las montañas, intenta dejar algún día de margen en Pokhara. El tiempo cambia muy rápido y un día extra puede marcar completamente la diferencia.
Para consultar información actualizada sobre el país, los permisos o los principales destinos turísticos, puedes visitar la web oficial del Nepal Tourism Board
Consejos para viajar a Pokhara
Después de pasar varios días en la ciudad, estos son los consejos que personalmente daría a cualquier viajero.
No intentes verlo todo
Creo que es el consejo más importante de todo el artículo. Pokhara no es una ciudad para tachar lugares de una lista. Su magia aparece cuando bajas el ritmo y dejas espacio para improvisar. Si algo me enseñó Pokhara es que no hace falta aprovechar cada minuto del día. A veces el mejor recuerdo de un viaje nace simplemente de sentarte frente a un lago y dejar pasar el tiempo.
Madruga
Las primeras horas del día suelen ofrecer la mejor visibilidad sobre los Annapurnas. Uno de mis recuerdos favoritos fue precisamente despertar y encontrar las montañas completamente despejadas desde la habitación.
Lleva algo de efectivo
Aunque cada vez es más fácil pagar con tarjeta, sigue siendo recomendable llevar dinero en efectivo para pequeños restaurantes, tiendas o desplazamientos.
Disfruta de Lakeside
Puede parecer la zona más turística de Pokhara, pero también es una de las más agradables. Perderse entre sus cafeterías, caminar junto al lago o sentarse en una terraza forma parte de la experiencia.
Presupuesto para viajar a Pokhara
Una de las ventajas de Pokhara es que puede adaptarse prácticamente a cualquier tipo de viajero.
Encontrarás desde guesthouses muy económicas hasta hoteles con vistas al lago, además de restaurantes locales donde comer por muy poco dinero y cafeterías más orientadas al turismo internacional.
El presupuesto dependerá mucho del tipo de viaje que quieras hacer, pero en general Pokhara sigue siendo un destino bastante asequible.
Los principales gastos serán:
- 🏨 Alojamiento: desde 10-15 € por una habitación doble sencilla, entre 25-50 € para hoteles de gama media con vistas al lago y más de 70 € para alojamientos de categoría superior.
- 🍛 Comida: entre 3 y 8 € por persona en restaurantes locales o turísticos de precio medio.
- 🛺 Transporte local: calcula entre 1 y 5 € al día utilizando taxis puntuales o transporte local.
- 🚣 Paseo en barca por el lago Phewa: aproximadamente 5-10 €, dependiendo del tiempo de alquiler y de si contratas barquero.
- 🪂 Parapente: una de las actividades estrella de Pokhara, desde 70-90 € por persona, normalmente con transporte incluido.
- 🥾 Trekking: el precio depende mucho de la ruta elegida. Si contratas guía, calcula aproximadamente 20-35 € al día, a lo que habrá que sumar permisos, alojamiento y comidas durante el recorrido.
En general, Pokhara sigue siendo uno de los destinos con mejor relación calidad-precio de Nepal. Viajando de forma independiente y sin realizar actividades caras como el parapente o un trekking organizado, es posible disfrutar de la ciudad con un presupuesto aproximado de 20 a 35 € por persona y día, mientras que un viaje más cómodo suele situarse entre 40 y 70 € diarios.
¿Es seguro viajar a Pokhara?
Desde mi experiencia, Pokhara me pareció una ciudad muy tranquila.
En ningún momento tuve sensación de inseguridad y el ambiente relajado hace que resulte especialmente agradable para caminar, incluso al caer la tarde.
Como en cualquier destino, conviene aplicar el sentido común, cuidar tus pertenencias y respetar las costumbres locales.
Además, si viajas sola, creo que Pokhara es probablemente una de las ciudades más cómodas de Nepal para hacerlo. Su ambiente internacional y la gran cantidad de viajeros hacen que resulte fácil sentirse cómoda.
Preguntas frecuentes sobre Pokhara
¿Merece la pena visitar Pokhara?
Sí, y mucho. Aunque la mayoría de viajeros llega para comenzar un trekking por los Annapurnas, Pokhara tiene personalidad propia. El lago Phewa, su ambiente relajado, los miradores y la tranquilidad que se respira hacen que merezca la pena dedicarle varios días.
¿Cuántos días necesito para visitar Pokhara?
Lo ideal es dedicar entre 3 y 5 días. Si además quieres hacer alguna excursión, disfrutar del lago sin prisas o simplemente descansar unos días durante tu viaje por Nepal, incluso una semana puede quedarse corta.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Pokhara?
Los mejores meses suelen ser octubre, noviembre, marzo y abril, cuando las temperaturas son agradables y es más fácil disfrutar de las vistas de los Annapurnas.
¿Se pueden ver los Annapurnas desde Pokhara?
Sí. Si el día está despejado, podrás contemplar la cordillera desde muchos puntos de la ciudad e incluso desde algunos alojamientos situados junto al lago Phewa.
¿Es una ciudad recomendable para viajar sola?
Desde mi experiencia, sí. Pokhara me pareció una ciudad tranquila, con muchos viajeros internacionales y un ambiente relajado que hace que resulte muy cómoda para recorrerla por libre.
¿Es mejor alojarse junto al lago?
Sin duda. La zona de Lakeside concentra la mayoría de alojamientos, restaurantes y cafeterías. Además, poder salir caminando hasta el lago cambia completamente la experiencia.
Cuando no quieres que un viaje termine
Hay lugares de los que te marchas con ganas de volver algún día.
Y luego están esos lugares de los que cuesta incluso despedirse.
Pokhara fue uno de ellos.
Después de pasar varios días junto al lago Phewa, despertando con las vistas de los Annapurnas y dejándome llevar por ese ritmo tranquilo que tiene la ciudad, llegó el momento de continuar el viaje.
Pero la verdad es que no tenía ninguna prisa por marcharme.
Mi estancia en Nepal se alargó tanto que incluso mi visado llegó a caducar.
Cuando crucé la frontera hacia India viví un pequeño susto porque podían haberme hecho pagar una multa por haber permanecido más tiempo del permitido en el país.
Por suerte, el policía que me atendió hizo la vista gorda y me puso como fecha de salida 2 días antes que era cuando caducaba el visado.
Siempre recordaré aquella anécdota porque resume perfectamente lo que significó Pokhara para mí.
Era un lugar donde el tiempo parecía pasar de otra manera. Un lugar donde, sin darme cuenta, había olvidado mirar el calendario.
🌍 Lo que este lugar me enseñó
Pokhara me recordó que viajar no siempre consiste en acumular lugares visitados.
A veces un destino aparece justo cuando lo necesitas y simplemente te invita a parar.
Me enseñó que también hay que dejar espacio para la improvisación, para quedarse un día más, para volver varias veces al mismo lugar y para escuchar esa sensación que te dice: «todavía no quiero irme».
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Después de tantos años viajando, sigo pensando que Pokhara fue uno de esos lugares capaces de cambiar el ritmo de un viaje… y también, un poco, el mío.

Autobuses tradicionales en Nepal
¿Volvería a Pokhara?
Sin ninguna duda.
Si algún día regreso a Nepal (y sé que lo haré en un futuro cercano), sé que Pokhara volverá a formar parte de mi viaje.
No solo por el lago Phewa, por los Annapurnas o por sus paisajes.
Volvería por la tranquilidad que transmite, por las personas que conocí, por aquellos paseos sin rumbo y por esa sensación tan difícil de describir que hizo que quisiera quedarme mucho más tiempo del previsto.
Porque algunos lugares no permanecen en la memoria por todo lo que viste.
Permanecen por cómo te hicieron sentir.
Y para mí, Pokhara siempre será uno de ellos.


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